Hay mangas malos, decentes, buenos, muy buenos, y estan estos mangas que son increíblemente inovadores e interesantes. Hace como dos meses que quiero postear sobre uno de estos últimos y lo he pospuesto descaradamente, pero aquí está, al fin.

Hokago Hokenshitsu (After School Nightmare) es — No voy a entrar en detalles porque lo arruinaría todo pero diré esto: La historia es original. Todo comienza con esta… ¿chava? que en realidad es mitad hombre y mitad mujer (Sí, ya sé, que pedo con eso. No, no es futa). El caso es que un día la enfermera de la escuela la llama y le dice que para graduarse tiene que tomar una clase especial, pero la clase es lo más bizarro del mundo: Uno entra en un sueño junto con otros alumnos y tiene que participar en un juego cada semana. El objetivo del juego es encontrar la llave de una puerta, si uno cruza la puerta, se gradúa, sino sigue en el juego. El problema es que la llave se encuentra dentro de alguno de los alumnos y que uno se sale del juego si tiene 3 ataques de inestabilidad emocional, uno por cada esfera de un collar que todos llevan puestos.

No estoy exagerando cuando digo que me enamoré de este manga de una manera muy diferente a todos mis otros enamoramientos. En ningún momento me sentí cómoda, todo el tiempo estaba pensando que había algo que estaba pasando por alto, y todo lo que pasa es tan extraño, los personajes son tan íntimos y reales… no pude evitar pensar más de una vez: “Esto no es shoujo. No puede ser shoujo.” Pero lo es, y al mismo tiempo tiene algo de shounen, seinen y josei. La historia es sobre una persona madurando, y como tal no puede encasillarse en un género demográfico.

Me encanta cuando pasa algo así, especialmente cuando es con el shoujo porque es MUCHO más fácil para mí pensar en mangas shoujo que no me hayan gustado que los que sí, y no hay nada en este manga que no me haya gustado. Tiene un arte hermoso, una historia interesante y original, personajes intrigantes y esta tan minuciosamente pensado, tan detalladamente ejecutado que uno no puede más que maravillarse.

No voy a mentir, probablemente a muchos no les guste, pero a mí me dejó sin palabras. Todos los mangakas deben de atreverse a salirse de su zona de comodidad, dejar la formula promedio e intentar cosas nuevas para crear historias como esta.