Let’s 5!: Hikaru no Go

Si has leído Hikaru no Go, entonces sabes por qué este día es tan especial. Si no, ¿que has hecho con tu vida todo este tiempo? VE A LEERLO EN ESTE INSTANTE porque te has perdido de un manga increíble, divertido, interesante pero sobre todo intenso y apasionante.

Hikaru no Go es uno de mis mangas favoritos de todos los tiempos. Curiosamente, es uno que evité por años hasta que la última de mis ídolas fanfiqueras se traumó con él y decidí que ya era tiempo de saber de qué se trataba de una vez por todas. Fue una revelación para mí. Me lo devoré ávidamente, lo leí completo de principio a fin en tan solo dos días, era lo único que hacía, lo único en lo que pensaba día y noche, simplemente no podía parar, me tenía compleamente cautivada.

Incluso hoy sigue siendo un manga incomparable. La historia es fascinante, apasionante y conmovedora de una manera que no había experimentado antes en mi vida. ¿Cómo era posible que encontrara tanta profundidad y satisfacción en un manga de niños que juegan un juego de mesa? Estaba perdidamente enamorada de la historia y puedo decir tranquilamente que los otros mangas de Obata (Ayatsuri Sakon, Death Note, Bakuman) y Hotta (Yuuto), aunque buenos, están lejos del poder emocional que significó para mí Hikaru no Go.

Sigue leyendo »

En pocas palabras: El amor de mi vida.

Obras, miradas, lechuzas y nuevas generaciones

Los omakes de Hikago son algo curioso — normalmente un omake sirve para poner algunos borradores graciosos, opiniones de los autores o “platicas” de los personajes dirigidas a los lectores. En Hikago los omakes son parte de la serie pero hay algo que los separa de la trama normal, puede ser porque usa un punto de vista diferente, abarca una parte de la vida de los personajes en la que no se enfoca mucho la trama principal, no toma lugar en el periodo de tiempo de la historia, o… yo que sé, por alguna razón u otra Obata y Hotta decidieron separarlos.

En total son 6: Los Actores de la Secundaria Haze presenta Asesinato en el Templo Honnoji, Ensayo de Honnoji Enjo, ¡Invítame, Waya-Kun!, Fujiwara no Sai Vs Touya Akira, Oka y Shouji y Trotamundos de 1000 años.

Todos aportan algo nuevo y extienden significativamente el alcance de la historia principal. Además, son como pequeños regalos los que siempre queremos más y más de Hikago. :D

Apostadores de comics, dicen

Que mejor forma de inaugurar el blog que con el trabajo más reciente de Obata: Bakuman.

Para los que cayeron con Death Note, Bakuman debe ser algo extraño. Pero los que nos enamoramos con Hikaru no Go (sólo escribirlo me pone la piel de gallina) entendemos un poco más. Después de todo, tienen mucho en común: Está este niño que tiene un talento increíble oculto que por asares del destino conoce a alguien que cambia su vida para siempre y lo mete en este mundo complejo e interesante y después —aquí viene lo mejor— él decide descubrirlo por su cuenta y dedicar su vida a ello. Introduce un montón de personajes interesantes de su vida anterior y también de la nueva y tienes la historia.

¿Qué? ¿Suena familiar? ¡Se llama Vida, gente! Aparentemente es un patrón que Obata y sus colaboradores parecen estar usando y la verdad es que funciona como un hechizo. Como prueba está una cita recurrente en el fandom de Hikaru no Go: ¡Es enfermo que sea tan genial e interesante ver gente jugar un juego de mesa!

Y lo es, más que ver a un tipo con superpoderes de deducción tratar de dominar al mundo con una libreta.

Al menos por mi parte, porque amo Hikaru no Go mucho más que Death Note. Como ejemplo está el simple hecho de que no he terminado de leer DN mientras que mi propio cerebro me obliga a leer Hikago (contracción coloquial de Hikaru no Go) al menos una vez cada medio año. Creo que es porque trata de personas que crecen: Nosotros las vemos madurar y aprendemos al mismo tiempo que ellos (yo todavía soy una n00b en Go pero, um, aprendí y quiero aprender más). Shindou Hikaru es mi personaje favorito de todo el mundo y ni siquiera tengo que pensarlo.

Olviden que el escritor/guionista es Obha Tsugumi, el mismo de Death Note, todo el rollo de la fusión entre “nunca me había importado nada seriamente hasta esto” y “este soy yo, esta es mi vida” es algo que tanto Hikago como Bakuman tienen en común y no puedo negar que teniendo a Hikago como punto de referencia me emociona pensar en todo lo que van a pasar Mashiro y Tamaki.

Potenciado por WordPress | Tema hecho por Edith Quijano Entradas RSS Comentarios RSS